Separación de parte o la totalidad de la oreja del resto de la cabeza.
La causa generalmente es traumática aunque puede ser secundaria a una cirugía electiva.
Cuando la amputación se realiza en contexto de una cirugía, se ligan vasos sanguíneos para evitar la hemorragia antes de cortar tejido y cartílago. Las causas más frecuentes son enfermedades que provocan mala circulación sanguínea, tumores, deformidades, infecciones y/o gangrenas.
Cuando la amputación se produce en el contexto de un traumatismo la hemorragia y la pérdida de tejido suelen ser mayores. Si se produce un arrancamiento, el sangrado puede ser masivo y la reparación quirúrgica muy dificultosa. Las causas más frecuentes son mordeduras, accidentes de tráfico, accidentes laborales y lesiones secundarias a agresiones.
El tratamiento de elección es quirúrgico y tiene como prioridad salvar la mayor cantidad de tejido posible y evitar el sangrado e infección.
En casos de amputación traumática puede emplearse compresión directa para frenar la hemorragia hasta realizar la revisión quirúrgica. Si la oreja amputada y el muñón reciben los cuidados apropiados, puede valorarse la reimplantación de la misma en un centro especializado.

