Artritis reumatoide

Urgencia baja
Común-

Es una inflamación crónica y generalizada de las articulaciones, predominantemente de articulaciones pequeñas como dedos y muñecas. 

La causa es desconocida pero se apunta a una combinación de predisposición genética, autoinmunidad y factores ambientales.

Se manifiesta con dolor, inflamación y rigidez articular. La afectación es simétrica y puede dar lugar a deformidad de las articulaciones. Frecuentemente se añaden dolores musculares, febrícula y pérdida de peso.

El diagnóstico es clínico, basado en interrogatorio y exploración física. Se completará con analítica sanguínea, radiografías y otras pruebas de imagen.

El objetivo del tratamiento es reducir el dolor e inflamación con analgésicos y fármacos antiinflamatorios. Se añadirá en muchos casos medicación inmunosupresora con el objetivo de enlentecer la progresión de la enfermedad. 

Referencias bibliográficas
  1. PJW Venables. Clinical manifestations of rheumatoid arthritis. UpToDate. Agosto. 2016
  2. Larry W Moreland. General principles of management of rheumatoid arthritis in adults. UpToDate. Julio. 2016
  3. Singh JA. 2012 update of the 2008 American College of Rheumatology recommendations for the use of disease-modifying antirheumatic drugs and biologic agents in the treatment of rheumatoid arthritis. Arthritis Care Res (Hoboken) 2012; 64:625.
  4. Smolen JS. Treating rheumatoid arthritis to target: recommendations of an international task force. Ann Rheum Dis 2010; 69:631.
  5. Ankoor Shah. Artritis reumatoide. Harrison. Principios de Medicina Interna, 19e. Capítulo 380
Autor
Dra. Patricia Sánchez
Copyright
© TeckelMedical 2026

Síntomas

    Rigidez articular por la mañana


    Deformidad articular


    Rigidez en la articulación


    Articulación hinchada, caliente y roja


    Dolor en las articulaciones de los dedos del pie

Síntomas a considerar

Dolor que no cede con analgésicos
Fiebre (temperatura mayor a 38 ºC)

Autocuidado

Consumir analgésicos o antiinflamatorios de venta libre.
Realizar actividad física de forma regular, adaptada a la edad y condición física, con una frecuencia de al menos 3 veces a la semana.
Aplicar frío local en la zona de la lesión 3 veces al día para disminuir la inflamación.
Realizar ejercicios de relajación.
Consultar con su médico de cabecera sobre psicoterapia y tratamientos.