El desprendimieno de placenta es una complicación grave de la gestación. Se produce por la separación total o parcial entre la placenta y la pared del útero, ocasionando una disminución en el aporte de oxígeno al feto y una pérdida importante de sangre en la madre.
Aunque poco frecuente y posible a partir de la semana 20 de gestación, suele ocurrir en el tercer trimestre de embarazo.
Se debe a la rotura de vasos sanguíneos retroplacentarios. Existen diversos aspectos que pueden incremetar el riesgo de desprendimiento de placenta:
- Hipertensión crónica +/- hipertensión aguda durante el embarazo
- Antecedente de DPPNI, preeclamsia y/o retraso de crecimiento intrauterino
- Multiparidad
- Edad superior a los 35 años
- Traumatismo abdominal
- Rotura prematura de membranas y corioamnionitis
- Consumo de tabaco, alcohol y cocaína.
Se manifiesta con pocos síntomas o incluso ninguno. En ocasiones se aprecia hemorragia de sangre oscura o brillante a través del cuello del útero y dolor a la palpación abdominal.
El diagnostico se realiza mediante interrogatorio clínico y exploración física de la gestante. Será necesario realizar una ecografía ginecológica donde se visualizará un hematoma retroplacentario.
El tratamiento consiste en terminar la gestación lo antes posible; generalmente se practicará una cesárea urgente. Si no se realiza a tiempo puede conllevar riesgo para la vida de la madre y el bebé.
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- Tikkanen M. Placental abruption: epidemiology, risk factors and consequences. Acta Obstet Gynecol Scand. 2011 Feb;90(2):140-9.
- Rodríguez E, Ruedas A, Morales C, Alegre A, Cabeza L. Manual CTO de Medicina y Cirugía Volumen II (2019). 87-89. CTO editorial.

