Es una situación de riesgo vital secundaria a una elevación de la tensión arterial que afecta al funcionamiento de diferentes órganos.
Las causas desencadenantes podrían ser un accidente vascular cerebral, insuficiencia cardíaca, enfermedad coronaria, aneurisma de aorta, enfermedad renal, traumatismo craneoencefálico, hemorragia intracraneal, etc.
Los síntomas más frecuentes son dolor torácico, ahogo, alteración del nivel de conciencia, mareo, dolor de cabeza, sangrado nasal, vértigo, náuseas y vómitos, etc.
Se diagnostica mediante la realización de una historia clínica, exploración física completa (fondo de ojo inclusive), análisis de laboratorio, electrocardiograma, radiografía de tórax y tomografía computarizada o resonancia magnética.
Debe ser monitorizado y tratado en una unidad de cuidados intensivos y se utilizan fármacos endovenosos en las etapas iniciales.
- William J Elliott, Joseph Varon. Evaluation and treatment of hypertensive emergencies in adults. UpToDate. Aug 16, 2016.
- Padilla Ramos A, Varon J. Current and newer agents for hypertensive emergencies. Curr Hypertens Rep 2014; 16:450.
- Mayer SA, Kurtz P, Wyman A, et al. Clinical practices, complications, and mortality in neurological patients with acute severe hypertension: the Studying the Treatment of Acute hyperTension registry. Crit Care Med 2011; 39:2330.
- Johnson W, Nguyen ML, Patel R. Hypertension crisis in the emergency department. Cardiol Clin 2012; 30:533.
- Anderson CS, Heeley E, Huang Y, et al. Rapid blood-pressure lowering in patients with acute intracerebral hemorrhage. N Engl J Med 2013; 368:2355.
- José A. García-Donaire, Juan F. Cantero Bengochea, J. Ignacio García Sánchez. Hipertensión arterial. Manual de diagnóstico y terapéutica médica Hospital Universitario 12 de octubre. 6ª edición. 2007. 750:764.

