Estreñimiento banal (Pediatría)

Urgencia muy baja
Común-

Es una alteración del tránsito intestinal que provoca una reducción en la frecuencia de defecación, con menos de tres deposiciones semanales, generalmente de heces escasas y duras. Es un motivo de consulta frecuente en niños y adolescentes.

La causa principal es el enlentecimiento de los movimientos intestinales y una dieta escasa o exenta de fibra; ciertas enfermedades lo favorecen.

El diagnóstico es clínico, mediante interrogatorio y exploración física. Se debe interrogar sobre hábitos dietéticos, toma de fármacos y enfermedades concomitantes. En función de los síntomas puede ser necesario realizar pruebas para determinar la causa: radiografía de abdomen, colonoscopia, etc.

El tratamiento se centrará en solucionar la causa que lo produce. En la mayoría de casos se recomendará añadir fibra a la dieta, abundante agua y hacer deporte regularmente.

Referencias bibliográficas
  1. Satish SC Rao. Constipation in the older adult. UpToDate. Marzo 2015
  2. Arnold Wald. Management of chronic constipation in adults. UpToDate. Junio 2015
  3. Tramonte SM. The treatment of chronic constipation in adults. A systematic review. J Gen Intern Med 1997; 12:15.
  4. Badiali D. Effect of wheat bran in treatment of chronic nonorganic constipation. A double-blind controlled trial. Dig Dis Sci 1995; 40:349.
  5. Koloski NA. Impact of persistent constipation on health-related quality of life and mortality in older community-dwelling women. Am J Gastroenterol 2013; 108:1152.
Autor
Dra. Maria Trabazo
Copyright
© TeckelMedical 2026

Síntomas

    Defeca menos de 3 veces por semana - estreñimiento


    Dolor abdominal inferior izquierdo


    Quejidos


    Sonido de tripas


    Alterna entre estreñimiento y diarrea

Síntomas a considerar

Sangre en las heces
Dolor de vientre severo
Antecedentes de inmunocompromiso (HIV, Diabetes Mellitus, enf. oncológicas, consumo de corticoides de manera prolongada).

Autocuidado

Se recomienda seguir una dieta equilibrada, consumir fibras hidrosolubles (frutas y verduras), evitar alimentos que producen gases (frijoles, repollo, coliflor, brócoli), bebidas gasificadas con conservantes, endulzantes sintéticos y azúcar refinado.
Mantener una hidratación de 2 litros por día.
Animar al infante a defecar después de las comidas.
Laxantes o enemas en el caso de estreñimiento.