Es una inflamación del hígado causada por el virus de la hepatitis B.
Se transmite por contacto con sangre o líquidos biológicos contaminados. Lo más frecuente es que se contagie por contacto con sangre de una herida o por vía sexual al entrar en contacto con líquidos corporales infectados.
Al inicio presentan los síntomas habituales de otras infecciones víricas: cansancio, dolor muscular, fiebre baja, dolor de cabeza, dolor de estómago, náuseas y diarrea. Posteriormente aparecen síntomas característicos: tinte amarillo de piel y mucosas (ictericia), orina más oscura de lo normal (coluria) y heces pálidas (acolia).
La sospecha diagnóstica es clínica, mediante interrogatorio y exploración física. Se confirma con análisis de sangre (serología).
Se deben tratar los síntomas con analgésicos, antitérmicos y antieméticos, asegurando una correcta hidratación. Casos muy graves o de infección crónica pueden tratarse con antivirales.
- Anna SF Lok. Clinical manifestations and natural history of hepatitis B virus infection. Uptodate. Sep 2016
- M. Bruguera. Hepatítis vírica aguda. Farreras Rozman. Medicina Interna. Volumen I. Duodécima edición. Pág: 290:297
- J.M.Sánchez-Tápias. Hepatitis crónica. Farreras Rozman. Medicina Interna. Volumen I. Duodécima edición. Pág: 302:304.
- Julesl. Dienstag. Hepatitis viral aguda. Harrison. Principios de Medicina Interna. Volumen 2. 19ª Edición. 2005:2022.

