Hipocalcemia

Urgencia baja
--

Es una disminución de la cantidad total de ión calcio en plasma, por debajo del valor considerado normal (8.5 mg/dL  o 2.1 mmol/L). El calcio es un elemento importante para el funcionamiento de los músculos, especialmente musculatura de las extremidades y del corazón.

Las causas más frecuentes son: hipoparatiroidismo, extirpación completa de la glándula tiroides, pancreatitis, déficit de vitamina D e hipomagnesemia.

Se manifiesta con alteraciones sensitivas en forma de hormigueo de los dedos y alrededor de la boca; además pueden aparecer espasmos musculares. Los casos más graves presentan tetania por intensa rigidez muscular.

El diagnóstico es clínico, mediante interrogatorio, exploración física y un estudio analítico. Se pueden realizar otras pruebas complementarias para determinar la causa desencadenante.

El tratamiento se realiza con calcio oral y vitamina D que promueve la absorción intestinal y la reabsorción renal de calcio. En casos graves puede ser necesario ingreso en el hospital para el tratamiento con calcio y magnesio endovenoso y tratamiento de la enfermedad responsable.

Referencias bibliográficas
  1. David Goltzman. Etiology of hypocalcemia in adults. UpToDate, Enero 2016
  2. Cooper MS. Diagnosis and management of hypocalcaemia. BMJ 2008; 336:1298.
  3. David Goltzman. Diagnostic approach to hipocalcemia. UpToDate, Julio 2014
  4. Tohme JF. Hypocalcemic emergencies. Endocrinol Metab Clin North Am 1993; 22:363.
  5. Sundeep Khosla. Hipercalcemia e hipocalcemia. Harrison. Principios de Medicina Interna, 19e. Capítulo 65
Autor
Dra. Patricia Sánchez
Copyright
© TeckelMedical 2026

Síntomas

    Rigidez por contracción muscular


    Calambres musculares


    Paso de aire por vía aérea obstruida provoca ruido


    Calambres en región lumbar baja


    Piel áspera

Síntomas a considerar

Que se acompañe de convulsiones
Que se acompañe de dolores musculares
Palpitaciones
Dolor o hinchazón articular

Autocuidado

Mantener una alimentación equilibrada: aumentar el consumo de frutas, verduras, carnes blancas y disminuir comidas ricas en grasas y frituras.
Mantener una hidratación de 2 litros por día.
Realizar actividad física de forma regular, adaptada a la edad y condición física, con una frecuencia de al menos 3 veces a la semana.
Consultar con su médico de cabecera la indicación de suplementos de calcio.