La torsión ovárica ocurre cuando el ovario y la trompa de Falopio se enrollan sobre sí mismos, provocando que la arteria y vena ováricas que los irrigan, queden retircidos. Se interrumpe de forma total o parcial la irrigación sanguínea causando una muerte progresiva de las células del ovario, hasta poder llegar a perderlo de forma definitiva si la torsión se alarga en el tiempo (horas o días).
La torsión ovárica se produce con más frecuencia en mujeres que tienen una masa ovárica, habitualmente un quiste simple u otros tipos de tumores benignos, que hacen que el ovario pese más de lo habitual. Las mujeres que han sufrido una torsión ovárica tienen más probabilidad de sufrir una segunda torsión, tanto del mismo ovario como del contrario.
Se manifiesta con dolor abdominal bajo e intenso de inicio brusco, que varía en intensidad a lo largo del tiempo cursando a picos. Puede acompañarse de náuseas, vómitos y febrícula.
El diagnóstico se realiza en base al interrogatorio clínico y a una ecografía ginecológica transvaginal. En ocasiones no es suficiente y se debe realizar una cirugía vía laparoscópica para observar de forma directa el ovario y llegar al diagnóstico definitivo. Esta cirugía es al mismo tiempo el tratamiento de la torsión: se deshace la torsión y si su estado lo permite, se preserva el ovario. Si se observa un quiste ovárico o un tumor benigno se aprovecha la intervención para extraerlos.
- M Laufer. Ovarian and tube torsion. UpToDate. Last updated 13 may 2021.
- F moro et al. Imaging in gynecological disease (20): clinical and ultrasound characteristics of adnexal torsion. Ultrasound Obstet Gynecol 2020; 56: 934–943.

