Es la tos que aparece al ascender grandes montañas, por encima de los 4.500-5.000m.
Se cree que el origen es multifactorial: por el ambiente frío y seco de la montaña que se respira por la boca (por la congestión nasal frecuente y por el esfuerzo que supone moverse en altitud), y por una inflamación pulmonar (edema pulmonar subclínico).
Se manifiesta como una tos seca sin expectoración. Cuando se secan las mucosas de la nariz, se favorecen tanto la hemorragia nasal como el riesgo de sobreinfección por bacterias.
Se diagnostica por la asociación de tos coincidiendo con un ascenso a gran altura.
Se caracteriza por ser resistente a antitusígenos. Para su prevención se recomienda beber líquido y tomar pastillas para la tos, así como aplicar cremas mentoladas o suero mezclado con glicerina en las fosas nasales, para mantenerlas húmedas y prevenir la aparición de la tos. Si aparece, chupar caramelos de miel y limón suele aliviar.
No suele ser una urgencia vital por la que sea necesario descender.
- Nicholas P. Mason. Altitude-related cough. Cough 9.1. 2013. 1.
- P. W. Barry, N. P.Mason, M. Riordan, C. O'Callaghan. Cough frequency and cough-receptor sensitivity are increased in man at altitude. Clinical Science, 93(2), 1997. 181:186.

