Convulsión febril (Pediatría)

Urgencia media
Común-

Son convulsiones generalizadas de menos de 15 minutos de duración que se producen en el contexto de fiebre alta sin que exista una enfermedad o inflamación intracraneal que la provoque. Ocurre en niños sanos entre los 6 meses y los 5 años de edad. Es el trastorno neurológico más frecuente en edad infantil. 

La mayoría de las convulsiones febriles ocurre en las primeras 24 horas de una enfermedad febril.

Las convulsiones febriles se acompañan de pérdida de consciencia, movimientos repetitivos de las 4 extremidades que ceden por si solas y se siguen de un periodo corto de somnolencia o confusión.

El diagnóstico es clínico mediante interrogatorio y exploración física. Se realizan pruebas complementarias únicamente si las crisis se repiten o aparecen síntomas atípicos.

El tratamiento incluye bajar la temperatura con medidas físicas, fármacos antitérmicos, y administrar benzodiacepinas durante la crisis.

Referencias bibliográficas
  1. John J Millichap. Clinical features and evaluation of febrile seizures. UpToDate. Septiembre. 2016
  2. Berg AT. Revised terminology and concepts for organization of seizures and epilepsies: report of the ILAE Commission on Classification and Terminology, 2005-2009. Epilepsia 2010; 51:676.
  3. John J Millichap. Treatment and prognosis of febrile seizures. UpToDate. Junio 2016
  4. Appleton R. Drug management for acute tonic-clonic convulsions including convulsive status epilepticus in children. Cochrane Database Syst Rev 2008; :CD001905.
  5. Chamberlain JM. Lorazepam vs diazepam for pediatric status epilepticus: a randomized clinical trial. JAMA 2014; 311:1652.
Autor
Dra. Patricia Sánchez
Copyright
© TeckelMedical 2026

Síntomas

    Convulsiones


    Fiebre entre 39 y 39,9 ºC


    Después de las convulsiones queda confusión


    Fiebre alta mayor o igual a 40 ºC


    Disminución del estado de consciencia

Recomendaciones prehospitalarias

Durante la crisis mover todos los objetos que puedan herir a la persona.
Intentar colocar una almohada debajo de la cabeza.
No meter objetos ni los dedos en la boca a la persona.
Durante las crisis acostar a la persona de lado.
Consumir analgésicos o antiinflamatorios de venta libre.