Disfunción eréctil

Urgencia muy baja
Común-

Es la dificultad para lograr o mantener una erección firme, impidiendo una relación sexual normal. Es más frecuente en hombres añosos por envejecimiento de la circulación sanguínea del pene y su inervación.

Existen múltiples causas desencadenantes: tabaquismo, alcohol, sobrepeso, hipertensión arterial, diabetes, arteriosclerosis, esclerosis múltiple, lesiones de columna vertebral, medicamentos (antihipertensivos, antihistamínicos, antidepresivos, sedantes), alteraciones hormonales y factores psicológicos (ansiedad, baja autoestima, estrés).

El diagnóstico es clínico mediante interrogatorio y exploración física. Puede ser necesario realizar un análisis de sangre para descartar algunas enfermedades.

El tratamiento tiene como objetivo eliminar la causa si se conoce. Se deben suprimir los factores de riesgo cardiovascular (dejar de fumar, reducir alcohol) y hacer ejercicio regularmente. Valorar la indicación de inhibidores de la fosfodiesterasa (Viagra, Cialis, Levitra) o inyección de dilatadores vasculares en los cuerpos cavernosos, siempre bajo control médico. 

Referencias bibliográficas
  1. Glenn R Cunningham, Raymond C Rosen. Overview of male sexual dysfunction. UpToDate. May11, 2016.
  2. Glenn R Cunningham, Mohit Khera. Evaluation of male sexual dysfunction. UpToDate. Dec 16, 2015.
  3. Glenn R Cunningham, Mohit Khera. Treatment of male sexual dysfunction. UpToDate. Jul 31, 2016.
  4. McVary KT. Disfunción sexual. Harrison. Principios de Medicina Interna. Volumen 1. 19º Edición: 326-330.
  5. Otero A. Ballús C. Trastornos psicosexuales. Farreras Rozman. Medicina Interna. Volumen 2. 12º edición: 1537-1538.
Autor
Dra. Sara Vitoria
Copyright
© TeckelMedical 2026

Síntomas

    Dificultad para erección impide relaciones sexuales


    Erección totalmente imposible


    Erección duración muy breve


    Miedo a no estar a la altura en relaciones sexuales


    Problemas de erección

Autocuidado

Mantener una alimentación equilibrada: aumentar el consumo de frutas, verduras, carnes blancas y disminuir comidas ricas en grasas y frituras.
Disminuir el consumo de tabaco.
Disminuir el consumo de alcohol.
Bajar de peso si presenta sobrepeso u obesidad.
Realizar actividad física de forma regular, adaptada a la edad y condición física, con una frecuencia de al menos 3 veces a la semana.
Consultar a tu médico de cabecera para recibir inhibidores de la fosfodiesterasa.