Erisipela

Urgencia muy baja
--

Enfermedad infecciosa de la piel que afecta a la dermis, su capa más superficial. Es más frecuente en personas mayores de 50 años, obesos y diabéticos.

Está causada por una infección por bacterias, generalmente de la familia de estreptococos del grupo A, como S.pyogenes, que se introducen en el organismo a través de una herida o úlcera. Enfermedades como inmunodepresión, diabetes, alcoholismo o el tabaquismo se consideran factores de riesgo.

Se caracteriza por placas rojas, brillantes, elevadas, duras, dolorosas y con bordes bien delimitados, localizadas en la cara, manos y/o piernas. Pueden asociarse a fiebre alta, escalofríos y malestar. También existe una erisipela más grave con ampollas, denominada erisipela bullosa, en la que a las placas se les añaden ampollas con líquido en su interior.

El diagnóstico se realiza por la clínica y se diferencia de la celulitis por ser esta última más profunda y peor delimitada.

El tratamiento se basa en el uso de antibióticos tipo penicilina o eritromicina, durante 10-14 días. Se añadirán paracetamol si presenta fiebre y antiinflamatorios si se acompaña de dolor. Las ampollas se pueden tratar con cremas. En los casos más graves con necrosis, puede ser necesaria una intervención quirúrgica. La enfermedad puede ser recurrente y causar linfedema crónico. Otras complicaciones incluyen tromboflebitis, abscesos y gangrena.

Referencias bibliográficas
  1. Abrahamian FM, Talan DA, Moran GJ. Management of skin and soft-tissue infections in the emergency department. Infect Dis Clin North Am 2008;22:89-116.
  2. Jackson MA. Bacterial Skin Infections. En: Feigin RD, Cherry JD, Demmler GJ, Kaplan SL, eds. Feigin and Cherry’s Textbook of Pediatric Infectious Diseases, 6th ed. Philadelphia: W.B Saunders; 2008: Chapter 66.
  3. Lawrence H, Nopper A. Skin and Soft-Tissue Infections. En: Long S, Pickering L, Prober C, eds. Principles and Practice of Pediatric Infectious Disease, 4th ed. Philadelphia: Churchill Livingstone/Elsevier; 2012. Págs.427-35.
  4. Swartz M, Paternack M. Cellulitis and Subcutaneous Tissue Infections. En: Mandell, Douglas, and Bennett’s Principles and Practice of Infectious Diseases, 7th ed. Philadelphia: Churchill Livingstone/Elsevier; 2009.Págs.1172-82.
  5. Stevens DL. Cellulitis, Pyoderma, Abscesses and Other Skin and Subcutaneous Infections. En: Cohen J, Powderly WG, eds. Infectious Diseases, 2nd ed. New York: Elsevier; 2004. Págs.133-5.
  6. Bermejo V, Spadacini L, Elbert G. Prevalencia de Staphylococcus aureus resistente a meticilina en infecciones de piel y partes blandas en pacientes ambulatorios. Medicina (B. Aires) 2012;72:283-6.
  7. Maskin M, Cappetta M, Cañadas N. Estudio prospectivo, descriptivo y multicéntrico de la infección de piel y partes blandas por Staphylococcus aureus meticilinoresistente adquirido en la comunidad. Dermatol Argent 2010;16(2):110-6.
  8. Guyatt GH, Oxman AD, Vist G, Kunz R, et al. for the GRADE Working Group. Rating quality of evidence and strength of recommendations GRADE: an emerging consensus on rating quality of evidence and strength of recommendations. BMJ 2008;336:924-6.
Autor
Dr. Abel Andrés Orelogio
Copyright
© TeckelMedical 2026

Síntomas

    Piel enrojecida


    Piel inflamada, roja y caliente


    Piel enrojecida tensa y brillante


    Placas rojas bien delimitadas en piel


    Fiebre / Sensación de fiebre

Síntomas a considerar

Fiebre que no cede con antitérmicos (paracetamol, ibuprofeno)
Fiebre alta (39 ºC o más)
Persistencia de los síntomas por más de dos semanas luego del tratamiento inicial

Autocuidado

Consumir analgésicos o antiinflamatorios de venta libre.
Aplicar compresas frías 3 veces al día por 20 minutos para disminuir los síntomas.
Consultar con su médico de cabecera la indicación de antibióticos.