Esclerosis múltiple

Urgencia baja
-Moderadamente grave

Es una enfermedad autoinmune donde las propias defensas del organismo destruyen la vaina de mielina que recubre las neuronas del sistema nervioso central, que incluye cerebro y médula espinal. Es tres veces más frecuente en mujeres y suele debutar entre los 20 y 40 años de edad. 

No se conoce exactamente la causa desencadenante pero se atribuye a factores genéticos y ambientales. A factores genéticos porque tiene una mayor incidencia en la raza caucásica, y a factores ambientales porque se conocen agentes que parecen acelerar su aparición, como por ejemplo la infección por virus del Epstein Barr, que al activarse desencadenaría una respuesta inmunitaria secundaria. 

Se manifiesta con síntomas neurológicos, aunque no hay ningún síntoma exclusivo de la esclerosis múltiple. Entre los más frecuentes destacan: alteración de sensibilidad, pérdida visual, alteración de la marcha, visión doble y alteración del equilibrio. Generalmente se presenta en forma de brotes que pueden durar desde días hasta meses, variando la intensidad de los síntomas según el periodo. 

El diagnóstico es clínico, mediante interrogatorio y exploración física. Se confirma mediante resonancia magnética que permite establecer el área de afectación.

Hasta el momento no se conoce cura, pero existen tratamientos que pueden retrasar su progresión y ayudar a controlar los síntomas para mantener una calidad de vida normal.

Referencias bibliográficas
  1. Michael J Olek, DO. Clinical course and classification of multiple sclerosis.UpToDate, Agosto 2016
  2. Compston A, Coles A. Multiple sclerosis. Lancet 2008; 372:1502.
  3. Michael J Olek. Pathogenesis and epidemiology of multiple sclerosis. Octubre 2015
  4. Stephen L. Hauser. Esclerosis múltiple y otras enfermedades desmielinizantes. Harrison. Principios de Medicina Interna, 19e. Capítulo 458
  5. Ó. Fernández Fernández. Enfermedades desmielinizantes del sistema nervioso central. Farreras Rozman. Medicina Interna, ed 18. Capítulo 172
Autor
Dra. Patricia Sánchez
Copyright
© TeckelMedical 2026

Síntomas

    Visión borrosa


    Hormigueo en mano


    Dificultad para coordinar movimientos


    Déficit sensibilidad media cara


    Cansancio / fatiga

Síntomas a considerar

Pérdida de la visión
Visión borrosa
Imposibilidad de mover la extremidad

Autocuidado

Descansar y dormir de 6 a 8 horas diarias.
Mantener una alimentación equilibrada: aumentar el consumo de frutas, verduras, carnes blancas y disminuir comidas ricas en grasas y frituras.
Realizar actividad física de forma regular, adaptada a la edad y condición física, con una frecuencia de al menos 3 veces a la semana.
Reducir situaciones que provocan estrés psicológico.
Disminuir el consumo de tabaco.
Consultar con su médico de cabecera la indicación de corticoides, inhibidores del sistema inmunitario y/o medicamentos biológicos.