Es cualquier lesión a nivel de la piel de la cara que afecta a su integridad.
Generalmente es debida a caídas, golpes, quemaduras, armas y otro tipo de accidentes.
Suele manifestarse con sangrado, dolor y enrojecimiento de la zona afectada. En caso de añadirse infección puede acompañarse de hinchazón, calor, dolor, descamación, escozor, decoloración, etc.
El diagnóstico se obtiene mediante interrogatorio y exploración física de la zona lesionada.
Dependiendo de la profundidad de la herida se clasifican en:
Superficiales o simples: se dañan solamente la epidermis y dermis, que son las capas externas de la piel. No se afectan elementos nobles como vasos sanguíneos, nervios o tendones.
Profundas: se extienden más allá del tejido celular subcutáneo, que es la capa más profunda de la piel, afectando a varios tejidos, piel, músculo o huesos. La reconstrucción y regeneración será más dificultosa.
Perforantes : penetran cavidades orgánicas, llegando a lesionar órganos.
Por empalamiento: causadas por un objeto inciso-punzante, que queda atrapado en el cuerpo provocando diferentes tipos de lesiones y afectación de órganos.
En muchas ocasiones se pueden manejar en casa o a nivel ambulatorio. Si la lesión es profunda o el sangrado muy importante, deberá recibir asistencia de un especialista en un hospital.
- Pancorbo-Hidalgo P. Investigación sobre las heridas. Gerokomos [Internet]. 2016 ; 27( 3 ): 89-90. Disponible en: http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1134-928X2016000300001
- MedlinePlus: Información de Salud para usted [Internet]. Estados Unidos: National Library of Medicine. Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/woundsandinjuries.html
- Amstrong D, Meyr A. Clinical assessment of wounds. UptoDate [Internet]. 2018. Disponible en:https://www.uptodate.com/contents/clinical-assessment-of-wounds?search=wound%20diagnosis&source=search_result&selectedTitle=1~150&usage_type=default&display_rank=1

