Es la infección de la piel que rodea a la zona de incisión o corte realizado tras la cirugía de una cesárea.
La mayoría de las infecciones de la herida quirúrgica se presentan en los primeros 30 días después de la cirugía. Existe mayor riesgo de que se infecte la herida si presenta algunos de los siguientes factores de riesgo: diabetes, obesidad o tabaquismo.
Al infectarse la herida quirúrgica puede observarse enrojecimiento de la zona alrededor del corte, apareciendo caliente al tacto y con posible salida de pus. Pueden cursar con dolor en la zona y fiebre.
Se llega al diagnóstico por el antecedente reciente de cesárea y la exploración de la herida que muestra signos de inflamación/infección.
El tratamiento consiste en la administración de analgésicos o anti-inflamatorios y antibióticos precozmente. En casos más severos o ante una escasa respuesta del tratamiento médico, puede ser necesario drenar el pus de la zona infectada mediante una nueva cirugía.
- Prevención y control de la herida quirúrgica. Documentos técnicos sobre infección nosocomial. Sociedad Española de Medicina Preventiva Salud Pública e Higiene. Disponible en: ww.mpsp.es
- Dellinger E. Infecciones quirúrgicas. En: Sabinston D, editor. Tratado de patología quirúrgica. 15.ª ed. México: McGraw-Hill Interamericana; 1999.
- Santalla A et al. Infección de la Herida quirúrgica. Prevención y tratamiento. Clinica e Investigación en Ginecologia y Obstetricia (2007) DOI: 10.1016/S0210-573X(07)74505-7

