Es la acumulación de líquido de aspecto parecido al suero, por debajo de la piel que rodea a la cicatriz de una cesárea practicada recientemente.
Cuando el seroma postquirúrgico es pequeño, habitualmente el líquido se reabsorbe espontáneamente despareciendo en pocas semanas. En los casos con mayor acumulación de líquido o si ocasiona molestias en la zona del serona, puede ser necesario realizar una una punción evacuadora para acelerar el proceso de curación.
Si el seroma se infecta puede generarse una bolsa de pus llamada abceso. Está infección de la herida quirúrgica precisará tratamiento antibiótico y en ocasiones drenaje del pus.
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- Urgellés Carreras, S. A., Álvarez Fiallo, M., Reyes Guerrero, E., & Acosta León, O. (2020). Complicaciones en la cirugía ginecológica. Revista Cubana de Medicina Militar, 49(4).
- Prevención y control de la herida quirúrgica. Documentos técnicos sobre infección nosocomial. Sociedad Española de Medicina Preventiva Salud Pública e Higiene. Disponible en: ww.mpsp.es

